Transformación a través de la danza: La historia de Ángeles D1

Ángeles D1 no es solo una escuela de danza; es un proyecto revolucionario que busca transformar vidas. Su fundadora, Vania Masias, una bailarina y administradora de empresas con una exitosa carrera en Europa, nunca imaginó que un encuentro casual con jóvenes haciendo acrobacias en un semáforo cambiaría su rumbo. Inspirada por ese momento, decidió crear un piloto que ofreciera a esos adolescentes una oportunidad de cambiar el rumbo de sus vidas a través del arte.
En 2005, ese sueño se convirtió en realidad con la creación de Ángeles D1, un proyecto que utiliza la danza y las artes expresivas como herramientas para el desarrollo personal y la transformación social de jóvenes en situación de riesgo. Lo que comenzó como un pequeño emprendimiento, ha evolucionado en una metodología educativa centrada en la persona, pionera en su enfoque. "La danza empodera, transforma. Lo viví de primera mano al ver cómo estos jóvenes cambiaban simplemente al tener una herramienta que les permitía expresarse y descubrir su propio potencial", cuenta la fundadora.
El éxito de D1 no solo ha sido en el escenario, sino también en la creación de un modelo educativo que ha captado la atención de expertos en neurociencia y educación.
“Cuando decidí comprometerme con este proyecto, no fue simplemente por crear un programa social y luego retirarme. No, lo dejé todo, convencida de que si brindábamos un espacio de visibilidad, los participantes podrían descubrir su valía, tanto individual como colectiva. Creí firmemente que, si les dábamos la oportunidad, podrían ser quienes quisieran ser. Y lo que ocurrió fue extraordinario: lo lograron.
Nuestro enfoque en D1 se basa en una metodología que se divide en tres etapas: el "yo", el "otro" y el "contexto". Aunque hoy en día se conoce como el Triple Focus, en su momento fue un proceso experimental, que evolucionó a través de prueba y error. Así, comenzamos con talleres de inteligencia emocional, improvisación, danza, teatro, y otros. La primera generación de participantes incluso bromea diciendo que fueron "conejillos de indias". Pero lo increíble fue ver cómo estas herramientas comenzaron a calar profundamente en ellos.
Desde esas primeras experiencias, hemos desarrollado una metodología sólida, que ahora trasladamos al Estado para aplicarla en programas educativos de tutoría, arte y cultura. Buscamos que los jóvenes reconozcan su identidad y el valor de sus raíces. Esto les ayuda a fijar metas alcanzables, reafirmar su capacidad, y, finalmente, cambiar la percepción que durante mucho tiempo tuvieron de sí mismos.
El impacto ha sido profundo. Hay jóvenes que, habiendo crecido en entornos desfavorecidos, hoy están graduados en universidades prestigiosas y liderando en disciplinas como el breakdance a nivel mundial. Cada historia refleja un cambio de mentalidad y la transformación que es posible cuando les mostramos que sí pueden, cuando toda la vida les han dicho lo contrario.
D1 no solo fomenta el amor propio, sino también la creencia en las posibilidades ilimitadas que tienen, demostrando que, con las herramientas adecuadas, pueden alcanzar todo lo que se propongan .El arte no solo puede cambiar la vida de un individuo, sino que puede transformar comunidades enteras", asegura la fundadora.
A lo largo de todos estos años, Repsol ha sido nuestro compañero constante. No ha habido otra marca que se haya mantenido tanto tiempo a nuestro lado, desde el comienzo en Ventanilla, hasta ahora, apoyando proyectos tan importantes como "Espacios Culturales D1" Y "Ritmo en Tu Cole". Ellos creyeron en mí cuando apenas empezaba, y juntos hemos logrado algo verdaderamente especial.
Este viaje ha sido una prueba de lo que se puede lograr cuando uno se atreve a soñar en grande y encuentra a quienes creen en esos sueños.
Lo que empezó con un grupo de jóvenes en la calle, hoy es una escuela, una productora y un eje social: Ángeles D1, que no solo forma bailarines, sino líderes de cambio social.
VANIA MASÍAS
ARTISTA, BAILARINA, EMPRENDEDORA SOCIAL